29 de julio de 2010

No title

De acuerdo, suprimamos los toros. Son fiestas violentas, se tortura a un animal, el cartel de "espectáculo" es más que discutible, etc., etc.

Ahora bien, ¿qué fiestas nos quedarán cuando quitemos de nuestro calendario las que torturan animales, contaminan el medio, desperdician comida o tienen su origen en la religión católica (en un estado laico y aconfesional bla, bla, bla)?

No me parece un buen argumento para defender y legitimar una fiesta alegar que es una tradición. También lo son la crucifixión y la lapidación, por ejemplo. O la esclavitud y el machismo.

Precisamente se me ocurre comparar (y me excuso por las altas horas a las que escribo estas líneas) la supresión de los toros con la abolición del machismo. Piensen que nuestra sociedad está construida sobre el (innegablemente) injusto patriarcado, sistema social en el que el hombre tiene más peso que la mujer (no, no hablo de gordos). Vale, pues si de pronto decidimos acercarnos un poco más al inalcanzable mundo perfecto de la igualdad plena eliminando las discriminaciones por motivos de género, NOS VAMOS A ENCONTRAR UN AGUJERO ENORME!! Pero no sólo un agujero en el sentido cultural, también con un tembleque de no te menees (fíjense qué paradójico) al quitar de nuestro castillo de naipes uno de los más mugrientos y antiguos sobre el que construíamos.

No, (por favor, señoras, guarden sus piedras) no digo que no debamos cambiar la situación. Debemos y podemos. De hecho la historia no deja de mostrarnos cómo se han ido levantando los colectivos oprimidos y han cambiado su situación plantando cara. Yo apoyo el cambio, apoyo la abolición del machismo y sueño con que en un futuro cercano hombres y mujeres cobren lo mismo, se les valore igual en la esfera política y puedan acceder a los mismos sectores económicos y escalar hasta la cima de éstos. Ya tenemos escritoras, científicas, abogadas, médicos chica (mierda, ya empezamos con el jaleo de la lengua)... Sin duda la situación va a mejor y así debe seguir siendo hasta que se igualen las tornas.

El problema, a mi entender (por favor, piedras afiladas no), es que se está pretendiendo cambiar en dos días un sistema que ha durado milenios y cuya limpieza nos llevará mucho tiempo y esfuerzo. NO es bogar hacia la igualdad diseñar un gobierno paritario (menuda parida de nombre...), NO es bogar hacia la igualdad dar preferencia a las mujeres sobre los hombres (igual que no lo es a la inversa), NO es bogar hacia la igualdad hacernos sentir culpables de la situación desigual a los nuevos hombres ni muchas otras actitudes que se ven todavía y que reavivan la estúpida hoguera de la guerra de sexos.

Bueno, hasta ahí mi opinión. Espero que no me tiren muchas piedras. Como mucho les dejo que me tiren inofensivas chinas. ¡Mierda! Ahora me tocará hablar del racismo en el lenguaje (y encima dar explicaciones a mi novia)...

5 comentarios:

Arantxa dijo...

sí, cariñet... pero las explicaciones me las darás mañana!
ahora me voy a dormir YA, no puedo leer ni apreciar el texto como -seguramente- se merece.

chimchampúm! mañana abrimos la ronda de polémica... ahora descanso!

un besito! Te quiero!

Tu novia! dijo...

Todo de acuerdo menos a la conclusión, porque "se está pretendiendo cambiar en dos días un sistema que ha durado milenios" y blablabla. Esas cosas no se cambian en "dos días”. Para que la prohibición de los toros se haya hecho efectiva ha hecho falta una cierta consciencia social (además, fue propuesta por iniciativa popular). Al igual que un político no se levanta un día y dice "vamos a permitir que los gays se casen" o pensando “mira, qué bien, a partir de ahora la gente que se quiera divorciar, que se divorcie”... En definitiva, son cambios modernos, que se han ido gestando poco a poco en las personas, y, al final, se cambian en "dos días" con una ley nueva. Pero, esto es como todo, al final no pasará nada con la prohibición de los toros (al igual que pasó cuando se suprimió la caza del zorro en GB).
Y, sí es bogar hacia la igualdad un gobierno paritario, primero, como muestra de ejemplo a la sociedad y, segundo, porque está demostrado (Panchito dixit) que gobiernos paritarios están más sensibilizados con la situación de las mujeres y, por tanto, sus políticas ayudan a fomentar la igualdad. No sé dónde se da preferencia a las mujeres ni a qué te refieres que nos vamos a quedar con “agujeros” (?). La paridad NO es dar preferencia a las mujeres, si a eso te refieres. Y no se trata tampoco de quitar a todos los hombres de los puestos de más poder y responsabilidad de repente y de un día para otro.
Por otra parte, no creo que se culpe a los "nuevos hombres" de la situación de a día de hoy, pero, sí es verdad que la mujer está sometida a unas presiones mucho mayores que a la de los hombres. Que sí, que ahora el hombre tiene que ser muchas cosas, y, además, tiene que ser guapo e ir todo depiladito y antes no, correcto, pero las mujeres llevamos ya mucho tiempo haciendo todo eso y se ve lo más normal del mundo. ¿Por qué nos burlamos de una mujer que lleva los sobacos con pelos y no de un hombre?. Y así, mil ejemplos más.
Sin quererlo, claro está, todos estamos socializados en un mundo machista, tanto hombres como mujeres. Y, lo más importante, como tantas otras cosas es la educación y la cultura, aparte del saber hacer. Una vez cambie la consciencia social, lo hará también las leyes que nos gobiernan. Porque al final, sí, la ley se aprueba en dos días, pero no en dos días se cambia el pensar de una sociedad.

Y hasta aquí mi análisis.
Te llamo ahora a ver por dónde vas ;)
un besitoo!

Tu novio enfermo mental dijo...

Vale, sí que es verdad que el proceso no dura dos días y que es mucho anterior y que se forja primero en la infraestructura etc, etc.

Pero yo me refería a la sensación que me dan algunas mujeres mayores que ven que se abre esa opción y que se van a morir sin disfrutarla y pretenden acelerar un proceso que creo que es delicado.

Simplemente digo eso, que nuestro sistema social se fundamenta en el machismo, y que para quitarlo y que no caigamos todos habrá que poner otra pieza, otro sistema. Y que eso llevará tiempo. Es mi idea del cambio, cada uno tendrá la suya. Y sí estoy de acuerdo en lo que dices de que los cambios van poco a poco y luego las leyes dan la sensación de que es más rápido de lo que es realmente. Ahí creo que me colé.

Pos això... Quizás algún día tengamos la fiesta de Ghandi y nos raparemos el pelo, suprimamos el dinero y vivamos con créditos acumulados por buenas acciones, volvamos al trueque por servicios y no tanto por bienes, y todos sonreiremos más y sin importar que nuestros dientes estén tan blancos y juntos como los de Jordi Hurtado, porque nos aceptaremos como somos y salvaremos la diversidad, en vez de intentar acabar con ella.

Pero hasta entonces queda mucho, y me conformo con luchar por ello con calma.


Y hasta ahí mi cagada fuera del tiesto.

Te quiere, tu novio enfermo mental (no te preocupa no saber cuál es causa y cuál consecuencia? :D)

Anónimo dijo...

yo digo que no se depile ninguno de los sexos, es más, que logremos que la abundancia de vello corporal sea símbolo de erotismo. Si, las generaciones actuales viviremos este cambio asqueados, pero seremois sacrificios necesarios para un mundo mejor y es possible que hasta nos acabemos acostumbrando, por lo menos yo, ya que el incremento de vello en las mujeres se verá compensado con creces por el incremento de polvos que seguramente hecharé.
Consideradlo.

Anónimo dijo...

Cariño...
actualiza que ya sabes que me gusta leerte :D
TQ!